Fantastica

Cree en el amor y sus nuevas oportunidades

 

Seguramente has sufrido una o mejor varias veces pro amor, pero de esto se trata la vida, no del sufrimiento, si de las enseñanzas y aprendizajes que te dejan las diferentes experiencias a lo largo de tus relaciones amorosas

Cuando te gusta alguien, cuando estás enamorado, cuando te brillan los ojos, cuando sales de esa monotonía o rutina al estar con alguien, son momentos, sentimientos, circunstancias que te hacen sentirte diferente y palpita seguramente tu corazón, ¿pero qué pasa cuando todo esto se trasforma en dolor, miedo, traición, falta de comprensión?, todos hemos vivido momentos amargos en el amor, sentimos que debemos rendirnos ante las decepciones del amor, ¿Qué pasaría si dejaras de lado el miedo e intentaras vivir lo que está destinado para ti?.

Claro hemos estado en el punto donde nos prometemos no volver a caer en relaciones malas, en relaciones que nos maltraten emocionalmente, cuando nos sucedes acciones de desamor, pasan cosas como autoestima baja, falta de confianza y muy pocas ganas de creer en volver a enamorarse, sin embargo esta es una invitación a dejar de lado el negativismo en el amor y abrir la puerta del reconocimiento de las experiencias.

¿Qué tal si piensas en lo que aprendiste de esas últimas relaciones?, Analiza si pudiste vivir disminuir lo que estaba pasando o paso en esas relaciones, por momentos culpamos y criticamos todo lo que sucedió, pero desde un comienzo la vida nos da señales y pruebas para tal vez guiarnos y frenar todo en el momento indicado, el problema esta, cuando no le ponemos atención a esas señales y dejamos que el sentimiento, la emoción y lo demás avancen y después lo concluimos como una mala experiencia.

Así que amiga, amigo, si eres de los que no tiene esperanza, déjate llevar, no te cierres a nuevas personas que te pueden sorprender, nuevos aprendizajes, cambia tu mentalidad, cambia los patrones que te llevan al otro y vive lo que tengas que vivir, la vida se trata de momentos de muchas alegrías, sonrisas y por supuesto de llantos que nos enseñan a ser más fuertes e incluso reconocer que deseamos y que nos hace felices.

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